domingo, febrero 18, 2007

Líneas e ideas escuetas.

En la televisión están tocando el réquiem de Mozart. El cuarto a medio oscurecer da al ambiente un tono como de fin de mundo, trágico y sublime a la vez. Las sombras se proyectan y se recortan en el suelo y en las paredes. El ventilador algo deteriorado por una caída reciente, casi no se escucha y su brisa apenas se percibe. Y mientras escucho, me siento acomplejado frente a tanta genialidad. Un ser humano común queriendo sonar a grande. Juego con las palabras pero ni siquiera soy bueno en eso. Lo intento pero ninguna idea buena surge de esta cabeza podrida en tristeza, las ideas pasan balbuceantes y no las alcanzo a percibir nada. De mi inconsciente nada parece aflorar. Solo obsesiones, que no alcanzan nada más que para unas cuantas líneas e ideas escuetas.