jueves, octubre 19, 2006

De algunos días



Solo los resquicios de un sueño inconcluso y confuso que tuve anoche, me acompañan esta mañana. Unos cuantos retazos de algo perdido y podrido. Vómito del alma, llámalo como quieras. En las calle muy pocos ruidos hacen resquebrajar la monotonía. Me paseo a través de la casa mientras que el polvo que se acumula en la alfombra se levanta y se adhiere a mi piel. La música suena en mi cabeza y no es tan buena. Tengo ganas de tomar la guitarra y cantar algo, crear algo, pero no lo hago. Es otra mañana como tantas otras. No quiero leer, ni escribir, ni pensar. Solo quiero sentarme en el sofá azul a dejar pasar las horas, los días, lo que sea. Miro la televisión apagada que me parece mas interesante que cuando esta encendida. Hay mucho que hacer, pero nada tan importante.

lunes, octubre 02, 2006

Alegria, ¿Donde mierda te has ido?


La historia comenzó tan alegre como te podrás imaginar, pero lentamente un dejo de tristeza se poso sobre ella. Y las miradas ya no mencionaban lo que había sucedido, y los recuerdos felices no eran más que acordes tristes y envejecidos que se quejaban junto a mí, y ya no había sueños que me esperaran despierto y las estrellas enmudecieron muy temprano. No puedo despertar bien de madrugada, las luces aún me recuerdan lo barata y puta que es la alegría, siento escalofríos al sentirme tan vacío. Ahora me retuerzo y oculto como un fantasma entre las sucias sabanas. Y todo se aparta y deja una estela de muerte, de podredumbre. No paro de mirar por la ventana cuando llueve, y las miradas fugaces en la calle, que no tienen idea de lo que me ha sucedido, me hacen pensar en que la luz se ha ido tan lejos de mí. Y todo lo vano se me presenta al dar un paso fuera de casa. El estar con más personas a mi alrededor solo acrecienta mi soledad. Y aún cuando escucho los discos tristes que tanto me gustaba escuchar, ya no siento casi nada. Y se que debo seguir, pero no se hacia donde.