martes, marzo 21, 2006

Rastros de libertad perdida


Observe las estrellas entre el espacio que la cortina dejaba ver el cielo en la noche, las percibía un poco borrosas a lo lejos en su inmutabilidad. Antes en los veranos de mi niñez las observaba detenidamente en mi patio por largas horas, me encantaba su magnificencia, no podía despegar la vista de algo tan inconmensurablemente bello, tan extraordinario, y me sentía pequeño y pensaba en Dios.

Ahora recostado en mi cama y mirando hacia el cielo, me sentía un tanto melancólico, no eran recuerdos concretos los que anhelaba, sino sensaciones que flotaban el viento trasparentes, casi imperceptibles en esos tiempos, pero yo los lograba vislumbrar como momentos sublimes, que se me asemejaban a fragmentos de cielo, pequeños trozos de algo incomprensible, aun recuerdo perfectamente como las ligustrinas parecían flotar en el viento y las abejas revoloteaban encima de ellas, el sol de a eso de las cuatro de la tarde trasmitía un calor agradable que hacia que la piel se regocijara, el viento ondeaba mi pelo y mis ojos parecían estar presenciando un sueño, pequeños rastros de la libertad perdida, todo esto era observado fijamente, como queriendo de antemano guardar los pedazos uno por uno asombrado, como si esa fuera “la verdad absoluta o una puta casi absoluta verdad”, extasiado retenía el aliento como no queriendo perderme de nada, arrobado hasta casi tocar la nube que pasaba en aquel momento y dejaba la mitad de la calle ensombrecida por su superficie.

sábado, marzo 04, 2006

La eternidad en movimiento

El sol daba de lleno en el vidrio y me hacia arrugar el entrecejo un poco, me saque los lentes y me restregué un poco la cara, la transpiración descendía de mi frente y entraba en mis ojos produciendo un escozor tremendo, el calor que había era agobiante, había solo dos ventanas, niños gritaban en los asientos de atrás, lo único agradable era el paisaje, los colores eran hermosos, el cielo era vasto y limpio, pequeñas nubes se movían muy lentamente mientras el bus viajaba fuera de la velocidad permitida, a cada momento sonaba un pito que anunciaba que el conductor se había excedido en la velocidad máxima admitida. Intente concéntrame un poco en la película que habían puesto, era una de artes marciales, cuando niño había visto demasiadas películas de este estilo, era un cinéfilo de los films clase B, las había visto todas, ya nada me entusiasmaba. Y pensar que me quedaban varias horas de viaje, interminablemente angustiosas, con niños llorando hasta desgañitarse las gargantas mientras padres inmutables conversaban sin tomar en cuenta lo molesto que esto resultaba para los demás, era desquiciante, los malditos niños me tenían enfermo. Bostece, estaba muy cansado y tenia sed y hambre, deseaba beber una cerveza fría y comer algo contundente, la comida que servían era insípida. Pronto y no supe como, caí en un sueño profundo, cuando desperté el olor a mar era muy penetrante entremezclado con el olor de los 35 pasajeros que se encontraban aquella mañana despertando del descanso nocturno, me estire y mire hacia fuera, el pacifico se extendía inconmensurablemente bello, el clima estaba algo frió y los niños seguían sin quedarse quietos. Me levante y me dirigí a la caseta de baño, note que había una pequeña fila de cuatro personas, mierda, estaba que me meaba, intente pensar en otra cosa, hacia el lado derecho del bus la mayoría de la gente aun dormía y las cortinas cubrían el paisaje, hacia la izquierda el océano pacifico se mostraba en su inmensidad, y mis ganas de orinar aumentaron, casi no lo podía soportar, intente pensar en el desierto que habíamos pasado en la noche, pero nada, lo único que venia a mi mente eran imágenes de agua, agua cayendo a raudales, agua descendiendo en ríos tempestuosos, agua cayendo de la ducha, el grifo abierto hasta el tope, que hacían que mis ganas aumentaran y la fila se movía mas lento que un anciano con dolor de huesos, casi no lo podía soportar, no supe como, pero en unos momentos, la fila por fin se acabo, y me dirigí a mear larga y tendidamente, entre muy lentamente cualquier movimiento rápido haría que me orinara encima, entre, desabroche el pantalón rápidamente, menos de un segundo seria decir que me tarde demasiado y comencé, que relajante, caí en abundancia, generosamente, parecía que estuviera regando un campo de unas cuantas hectáreas, termine, un leve escalofríos recorrió mi espalda, me abroche el pantalón y un fuerte moviendo del bus me hizo dar de lleno con la frente en una pequeña ventanilla que la casucha tenia, o mierda!!!!! Exclame. Me lleve la mano a la frente y froté muy rápidamente intentando con esto que el dolor se disipara, mientras tanto alguien afuera golpeo y pregunto, Hay alguien ahí????? No, respondí. Por favor, no se haga el gracioso, hay una viejita que le duele el estomago, Queeeee????? Estos baños no están habilitados para cagar, el bus apestara de punta a punta. Es que es un caso de emergencia, no hay lugar donde parar, Dios santo, pensé, aun queda más de 4 horas de viaje, el lugar apestara, será inaguantable, y esto mezclado con los gritos de los niños, y el calor que cada vez se hará mas insoportable y el mal dormir de la mayoría hará de este viaje una pequeña temporada en el infierno, sin ninguna maldita iluminación, y pensé que hubiera sido bueno tomar ese maldito curso de meditación trascendental, quizás así podría no sentir el karma que se me vendría sobre los hombros en unos cuantos minutos mas, Noooooooo por que, pensé, hasta el momento el viaje era por lo relativo bastante normal. Bueno, salí lentamente después de haberme lavado las manos, la pobre señora estaba verde, mierda, exclame, el hombre me dijo si, eso. Que mas podía hacer que ir a sentarme en mi asiento, y esperar que el delicioso aroma a excremento fresco asomara por el pasillo, y se colara por nuestras narices, lo que pensaba, no tardo en suceder, y fue horrible, la pobre señora tenía una tripa muerta o probablemente había comido algo que hacia meses había expirado. Lo único que quería era llegar de una vez a mi maldito destino, por lo visto estas vacaciones no serian lo esperado, el comienzo no era como se dice, del todo auspicioso